¿Hace falta una LLC para limpiar casas? Lo que se ve en este directorio
Por Josi L.Publicado el
Escribes «cómo empezar mi negocio de limpieza» y todas las guías te contestan lo mismo. Paso 1: forma tu LLC.
Ahora mira lo que hay aquí dentro. Son 27 páginas de negocios de limpieza, y detrás de cada una hay alguien trabajando y cobrando.
Eso no quiere decir que una LLC no sirva. Quiere decir que el paso 1 de esas guías no es el paso 1 de nadie, y que conviene entender qué es cada cosa antes de pagar por algo que a lo mejor todavía no te hace falta.
Una aclaración antes de seguir, y va en serio: aquí no te voy a decir qué hacer. No soy tu contador ni tu abogado, y en esto la respuesta buena depende de tu estado y de cómo esté armado lo tuyo. Lo que sí puedo hacer es explicarte qué es cada palabra, qué cuesta dinero, qué es gratis, y decirte quién sí te lo puede contestar. Si te quedan otras dudas del negocio, ahí están las que más se repiten, contestadas una por una.
Qué es una LLC, sin palabras raras
Es una compañía que existe en papel, aparte de ti, registrada en tu estado. Le pones un nombre, pagas el registro, y desde ese día hay dos cosas donde antes había una: tú, y el negocio.
Ese es el problema que resuelve. Separar lo tuyo de lo del negocio, para que si un día algo sale mal en una casa, lo que responda sea el negocio y no tu cuenta de siempre. Esa es la idea. Hasta dónde llega esa separación en tu caso te lo contesta alguien con licencia en tu estado, no un artículo de internet.
Y lo que una LLC no es: un diploma.
Una LLC no dice nada de cómo dejas una cocina.
No es lo que hace que alguien vuelva a buscarte al mes siguiente. Y aquí nadie te la pide para publicar tu página.
Cuesta dinero, y cuánto depende de tu estado
Registrar una compañía se paga. Cuánto, no te lo voy a inventar: cambia muchísimo de un estado a otro, y el único número que vale es el de la página del Secretary of State del tuyo. Ahí está el trámite y ahí está la tarifa, en letra grande.
Cuando entres, no te quedes solo con el precio de hoy. Pregunta tres cosas:
- La tarifa del registro, que es lo que se paga una vez para abrirla.
- Si hay algo que pagar cada año para mantenerla viva. Varios estados lo piden y no viene en la primera pantalla.
- Si tu ciudad o tu condado piden un permiso aparte. Es distinto del registro del estado, y es lo que se le escapa a casi todo el mundo.
El EIN es gratis, y hay quien te cobra por él
El EIN es un número que da el IRS para identificar a un negocio. Se pide en su página, en línea, y no cuesta nada.
Y te digo una cosa que casi nadie sabe: el propio IRS avisa, en esa misma página, de que hay sitios que cobran por sacarte el EIN. Lo escribieron ellos porque existen, con su formulario bonito y su cargo por rellenarte algo que era gratis.
La buena es esta, la del IRS. Y ojo con una confusión que se hace sola: la LLC y el EIN son dos trámites distintos, en dos sitios distintos. Uno es de tu estado. El otro es federal. Que tengas uno no quiere decir que tengas el otro.
El ITIN, en dos líneas
El ITIN también sale del IRS, y es el número con el que declara impuestos quien no tiene número de Seguro Social.
Eso es todo lo que te voy a decir aquí, y es a propósito. Cualquier cosa de impuestos te la tiene que contestar un contador mirando lo tuyo, con tus papeles delante. No un artículo, no una comadre, no un video.
Trabajar por tu cuenta también es un negocio de verdad
Si limpias casas con tu nombre y cobras por hacerlo, ya tienes un negocio. En inglés a eso le dicen sole proprietor, propietaria única, y no hay que ir a ningún lado a convertirse en eso: es lo que eres desde el día que cobraste tu primera casa.
Y conviene decirlo fuerte, porque esas guías no lo dicen. Te abren el paso 1 con una tarifa de registro, como si lo que llevas años haciendo no contara hasta que alguien te lo sellara.
Aquí hay dueñas que ya publican su propio precio en su página, a la vista, sin que nadie tenga que preguntarlo. Unas escribieron LLC en su nombre y otras no, y eso es lo único que dice esa columna: cómo lo escribió cada una, no lo que tenga presentado en su estado.
| Negocio | Dónde | Desde | ¿LLC en el nombre? |
|---|---|---|---|
| Gloria Lugo | Dallas, TX | $110 | no |
| CLEAN HOUSE P&S LLC | Denver, CO | $110 | sí |
| LT QUALITY CLEANING SERVICE LLC | Prescott Valley, AZ | $120 | sí |
| MAGIC SPOTLESS CLEANING SERVICE | Houston, TX | $130 | no |
| Mix Clean Solution | Las Vegas, NV | $140 | no |
| Jones Cleaning Solutions LLC | Denver, CO | $150 | sí |
Están mezcladas de arriba abajo. El precio más bajo de esa tabla lo comparten una con LLC y una sin ella. Las letras del nombre no mueven el precio.
Qué sí lo mueve es otra conversación, y la tenemos aparte, con los números delante.
Cuándo empieza a importar de verdad
Hay tres momentos en los que esto deja de ser plática y se vuelve una cita con alguien.
El día que dejas de ir sola. Mientras vas tú y nadie más, esto puede esperar sentado. Pero el día que agarras dos casas para la misma mañana ya no puedes ir sola, y en cuanto hay otra persona trabajando contigo y le pagas, la cosa cambia de tamaño: entran nómina y papeles, y ya no va del nombre del negocio. De los tres momentos, este es el único que tiene fecha de vencimiento. Si ya le estás pagando a alguien, esa cita con el contador no se deja para el mes que viene.
El día que te escribe una empresa. Una oficina, una administradora de edificios, alguien con seis Airbnb. A veces te piden nombre de compañía, EIN y un seguro antes de darte la llave, y si no lo tienes, eso se queda parado hasta que lo tengas. Esa es la señal más clara de todas: cuando alguien te lo pide por escrito, ya sabes exactamente para qué lo quieres.
El día que vas a sacar un seguro. Cuando pidas la cotización, pregunta a nombre de quién se emite la póliza y qué cambia según cómo esté armado tu negocio. Que te lo expliquen ellos, despacio, antes de firmar nada.
Fuera de esos tres, no hay prisa. Y dentro de esos tres, la prisa no la pone un artículo: la pone la persona que te lo está pidiendo.
A quién se le pregunta
Tres puertas, y en este orden.
Un contador o un abogado con licencia en tu estado. Es la única respuesta que cuenta para tu caso, porque es la única que mira tus números. Pregunta cuánto cuesta la consulta antes de sentarte y ya no hay sorpresa.
El Small Business Development Center de tu estado. Si nunca has oído hablar de esto, no eres la única, y por eso te lo pongo aquí. Es una red que cubre todo el país, la asesoría es sin costo y los cursos son de bajo costo, y se busca por estado o por código postal. Aquí se encuentra el de tu zona. No te van a cobrar por sentarte a preguntar.
La página del Secretary of State de tu estado, para el trámite y para la tarifa de verdad.
Y una que no cuenta: el grupo de Facebook. Vas a recibir diez respuestas distintas, todas segurísimas de sí mismas, y varias de gente que vive en otro estado, donde las reglas no son las tuyas.
Mientras lo decides
Nada de esto te frena hoy. Aquí no se te pide ningún papel para publicar tu página: ni LLC, ni seguro, ni licencia, ni años en el oficio. Se rellena, se publica, y ya. Los pasos son cuatro y están aquí.
Lo que la gente ve de ti es lo otro. Tu precio escrito, tus fotos del antes y el después, los pueblos a los que sí vas, y si abres el sábado o no. Aquí, 21 de las 27 abren el sábado y lo llevan escrito en su página, para que se lea sin tener que preguntarlo.
Ninguna de esas cosas pregunta por tu LLC.
Y si algún día la sacas, tu página no se rehace ni se pierde: le cambias el nombre en tu panel y sigue todo dentro, tal como lo dejaste. La página se monta desde aquí.