Anuncia tu negocio de limpieza
¡HAZTE VISIBLE!
Cleaning Profiles te pone delante de quienes sí necesitan tus servicios de limpieza. Y de los que sí tienen dinero para pagarlo.
Tú te dedicas a tu negocio y a tu trabajo. Cleaning Profiles se encarga del SEO y de todo lo técnico. Obtén tu ficha y tu página optimizada ahora mismo: sube tus fotos, sube tus videos, pon lo que haces.
Tú del idioma no te preocupas. Solo da clic en cualquier botón, crea tu cuenta sin costo y te expresas en español: toda la publicidad aparece en inglés, lista para el público americano.
Por solo $30 al mes, sin obligaciones y sin permanencia. Incluye enlaces a tu perfil de Google Maps, Facebook, Instagram, LinkedIn y tu sitio web, para que puedan confiar en ti. Así de simple y efectivo es Cleaning Profiles.
¡No dependas de la suerte! Ni de que alguien te recomiende. Tu ficha aparece en los listados de tu ciudad y de las zonas que atiendes.
La rellenas entera sin pagar nada. Los $30 al mes empiezan el día que tú decides que salga.
Ya tengo cuenta Entrar
Lo que trae tu página
Tu página hace el camino por ti
Nace en tu teléfono, en español. De ahí sale a donde la gente busca quién le limpie la casa, se deja ver entera y regresa a tu mano. Son 27 paradas por el camino. Síguela.
Tu dirección. Todavía en blanco.
La escribes
En español y desde tu teléfono
En el carro, entre una casa y la otra. O en la noche, cuando ya acabaste.
Tú en español, tu página en inglés. Lo cuentas a tu manera y sale en inglés, que es como busca la gente aquí.
No hay botón de guardar. Se guarda solo mientras escribes. Te entra un mensaje, lo contestas y sigues donde ibas.
¿Te atoraste en algo? Te ayudamos, y en español.
Y si no quieres llenarlo tú, lo llenamos nosotros.
La encuentran
Sale a donde la gente busca
Alguien quiere su casa limpia y lo busca desde el teléfono.
Lista para Google, Bing y Safari. La parte técnica la hacemos nosotros.
Y para las búsquedas con inteligencia artificial. Hay quien ya no busca en Google: se lo pregunta a ChatGPT, Gemini, Perplexity, Claude, Copilot, Siri o DuckDuckGo. Tu página está preparada para que todos la lean.
Tu nombre en la página de tu ciudad y en las de los pueblos a los que manejas.
Una página por cada servicio que haces, en tu ciudad. Si haces limpiezas a fondo en Houston, sales en la de limpieza a fondo en Houston. Cada servicio que marcas es otra puerta por la que te pueden encontrar.
Para que te encuentre gente que no te conoce de nada. Alguien que buscó justo lo que tú haces.
La ven
Contesta sola lo que siempre te preguntan
Antes de escribirte, ya vieron tus fotos, tus servicios y los días que vas.
Tu propio asistente, que contesta por ti en cualquier idioma. Es como tener a alguien que atiende tu página mientras tú limpias, o mientras duermes: le escriben en inglés, en español o en el idioma que sea, y contesta al momento con lo que tú pusiste. Y si alguien quiere contratarte, su pedido te llega al correo en español, y le contestas en inglés con un solo toque.
Tus fotos y tu video. Hasta 12 fotos y 45 segundos, para que vean cómo dejas una casa. Puedes cambiarlas tantas veces como quieras, seleccionar tus mejores trabajos e irlas subiendo en cualquier mes del año.
Tu página, con los colores de tu logo. Subes tu logo y tu página toma su color: en la cabecera, en el aro de tu logo y en la raya de tu nombre. Se ve tuya, no como una plantilla. ¿No tienes logo? No te preocupes: cuando termines de pagar tu inscripción, te mandamos una propuesta de logo, sin cargo extra.
Todo lo que haces, a la vista. Casas, oficinas, limpiezas a fondo, mudanzas: cada servicio que marcas sale en tu página, y quien necesita justo eso ve que tú lo haces.
Tus días y tus horas. Quien busca a alguien para el sábado ya sabe si vas los sábados.
Las preguntas de tus clientas, contestadas solas. Con lo que tú pusiste: si aceptas mascotas, cuántos años llevas…
Tu página se maneja como una aplicación. Lleva abajo su barra de botones, en el teléfono y en la computadora, como las apps que usa todo el mundo: con un toque te escriben, le preguntan a tu asistente o van directo a lo que buscan.
Reseñas que tú pides. Lo bueno que dicen de ti ya no se pierde en un mensaje: le mandas un enlace a tu clienta y lo que cuenta sale en tu página.
El enlace al registro de tu estado, si tu negocio está registrado. Y si no lo está, tu página sale igual.
La mueves tú
Te la llevas a todas partes
Te dicen «pásame tu información» y mandas un enlace. Nada más.
Directo a ti. Tu teléfono, tus mensajes de texto y tu correo. Sin nadie en medio.
Tu enlace llega con su tarjeta. Lo mandas por mensaje y no llega un enlace suelto: llega una tarjeta con tu nombre y tu ciudad.
Tu código QR, para que te encuentren desde la calle. Una vez que tu página esté publicada, lo descargas y lo usas para lo que quieras. Lo apuntan con la cámara del teléfono y caen en tu página: pegado en tu camioneta con un imán, trabaja por ti en cada semáforo, y va igual de bien en tus tarjetas, en tus volantes o en la nota que dejas al terminar una limpieza.
Tu página, con su icono en tu teléfono. Si la quieres a un toque, junto a tus apps.
Un contador solo para ti. Cuánta gente abre tu página y cuántas personas te escriben.
Se queda
Lo tuyo sigue siendo tuyo
Tu propia página, con tu propia dirección. Con el nombre de tu negocio. No es un anuncio: es tuya.
Lo que cobras es tuyo, entero. Tus clientas te pagan a ti. Nosotros no nos quedamos nada.
Sin contrato y sin permanencia. Cancelas cuando quieras. Nadie te amarra.
Y si te vas, no se borra nada. Vuelves y está todo como lo dejaste, hasta tu dirección.
El camino ya está hecho. Solo falta tu nombre.
27 cosas por $30 al mes.
Gratis hasta que decidas publicarla.
Te pasa a ti
Seis cosas que te pasan y no se las cuentas a nadie
Si andabas buscando dónde anunciar tu negocio de limpieza, es aquí. Esto se hizo para quien trabaja sola o solo, o con su esposo o su esposa, o con una hija que ayuda los sábados.
Subes la foto del trabajo bien hecho y lo que llega es «qué bien, comadre, siga así». Y hasta ahí.
Los sitios que dicen mandarte clientes te cobran por cada persona que te escribe. Te contrate o no.
En Facebook, los años que llevas valen lo mismo que los del que empezó ayer.
Dejas la casa impecable, te dicen que eres un ángel, y no te recomiendan con nadie. No es por ti: te quieren para ellos solos.
No sabes si estás cobrando poco. Nadie de tu oficio te dice lo que cobra.
El cliente bueno, el que repite cada semana, no sabe que existes.
No es que trabajes mal. Es que no hay forma de demostrarlo antes de que te contraten, y el cliente elige con lo poquísimo que ve. Casi siempre, un precio suelto y una foto de otro.
Esto no se arregla trabajando más. Se arregla teniendo un sitio donde hables tú.
Lo que cuesta y lo que no
$30 al mes, y esto es lo que te llevas
Lo que compras
Una página tuya que existe cuando tú no estás: el domingo por la noche, y el día que andas en cama con gripe.
Escribes tu precio y ahí se queda escrito. Quien te mande un mensaje ya sabe cuánto cuesta, y esa conversación empieza donde tú quieres.
Y se apaga cuando tú lo digas. ¿Semana llena? Pausas tu página desde el teléfono: nadie te escribe hasta que la vuelvas a encender, y tu página se queda donde estaba.
Membresía · Cleaning Profiles
- Tu página, escrita en inglésIncluida
- 12 fotos de tus trabajosIncluidas
- 45 segundos de videoIncluidos
- Tu ciudad y tus pueblos, con su página cada unoIncluidos
- Tus años en el oficio, a la vistaIncluidos
- Las reseñas que le pides a tus clientasIncluidas
- Tu código QR para imprimirIncluido
- Una tarjeta cuando mandas tu enlace: tu ciudad, tu nombre y tu precioIncluida
- Ver cuánta gente entra y cuántas te escribenIncluido
- Comisión por trabajo$0
- Permanencia$0
- Cobro por cada persona que te escriba$0
Total al mes$30 al mes
Si entras ahora, te respetamos este precio mientras sigas siendo miembro, aunque después suba.
Cuánto es, cuándo se cobra y qué pasa si un mes paras →Prueba visual
Lo que saben hacer tus manos
Hasta 12 fotos de trabajos reales, con la portada que tú elijas. El antes y el después venden más que cualquier frase.
Sin adivinar
Tu número, escrito por ti
Publicas tu «desde» y ahí se queda. Quien te escribe ya lo leyó, y la conversación empieza donde tú quieres. Y si le ofreces algo a quien te escribe por primera vez, lo eliges de una lista: sale escrito en inglés sin que tú escribas una palabra.
Lo primero que ven
45 segundos tuyos
Se sube desde el teléfono, igual que una foto, y sale arriba del todo de tu página, encima de las fotos. No hace falta que hables ni que salgas de cara: basta con que se vea cómo dejas una casa.
Contexto claro
Qué haces
Deep cleaning, recurring, move-out, oficinas, Airbnb. Marcas lo que de verdad haces, y cada casilla que marcas es otra página donde puedes salir.
Antes de escribirte
Hasta dónde manejas
Los pueblos a los que manejas tienen aquí su propia página, y tú sales dentro. Te encuentra quien busca desde el pueblo de al lado, y no solo desde tu ciudad.
Confianza
Lo que dicen de tu trabajo
Tus reseñas de Google, enlazadas donde ni tú ni nosotros podemos tocarlas. Y las que tus clientes te dejan aquí al terminar.
A tu ritmo
Cuándo trabajas
Tus días y tus horas de verdad. La página también dice cuándo no, y eso te ahorra explicarlo mensaje por mensaje.
Sin sorpresas
Cómo cobras
Zelle, efectivo, tarjeta — lo que aceptes, dicho antes de empezar el trabajo.
Fuera de internet
Tu página, impresa
El código va contigo: camioneta, tarjeta, refrigerador. La cámara lo lee y tu página se abre.
Montarla no cuesta nada y la ves entera antes de decidir. Publicarla son $30 al mes.
Cómo se entra
Cuatro pasos, y el inglés lo pone el sitio
Aquí no hay plomeros, ni jardineros, ni técnicos. Solo limpieza. Por eso tu página pregunta lo que un cliente de limpieza pregunta.
Creas tu cuenta
Tu correo y una contraseña. Nada más. No pedimos ni un papel, y crear la cuenta no cuesta nada.
Cuentas lo que haces
Desde tu teléfono y en español: tu ciudad, qué limpias, tus horas, tus fotos. Lo escribes, o lo dictas con el micrófono de tu teléfono. Se guarda solo mientras escribes.
Tu página sale en inglés
Con lo que pusiste en español, tu página se escribe sola en inglés, que es como busca quien contrata. Tú no tienes que saber inglés.
Te escriben a ti, directo
Tu teléfono sale en tu página, y también un botón para escribirte. Ese mensaje te llega a ti. Nadie se mete en medio, y de lo que te paguen no nos quedamos ni un dólar.
Cuatro pasos, y el primero es escribir tu correo. Lo demás lo puedes dejar a medias y seguir mañana.
La otra mitad
Lo que ve tu cliente antes de escribirte
La otra mitad de este sitio está pensada para él, no para ti.
“No quiero adivinar si limpia mi zona, cuánto cuesta o cómo contactarla.”
¿Hace el servicio que necesito?
Cada tipo de limpieza, dicho por su nombre.
¿Va hasta mi zona?
Tu ciudad y los pueblos a los que manejas, antes de escribirte.
¿Cuánto me va a costar?
Tu precio de partida. Y si pones tus tarifas, una calculadora: elige cuartos y baños y ve el número él solo.
¿Cómo trabaja?
Tus fotos, tu video, tus horas y tus reseñas de Google.
¿Y si no queda bien?
Marcas lo que tú te comprometes a hacer —volver a limpiar, corregir en 24 horas— y sale escrito en tu página.
¿Cómo la contacto?
Te escribe directo. Sin nadie en medio.
¿Puedo comparar?
Sí, y con el precio a la vista en todas.
Desde el primer día tienes un sitio donde tu precio, tus horas y tus zonas ya están contestados — antes de que nadie pregunte.
La letra chica que no existe
Nunca te vamos a cobrar por esto
- $0
Comisión por trabajo. Ni un dólar de lo que te paguen.
- $0
Cobro por cada persona que te escriba. Te escriban una o cuarenta, pagas lo mismo.
- $0
Permanencia. Te vas el mes que quieras.
- $0
Vender tu teléfono a otras empresas.
- $0
Un sitio mejor en la página. No está en venta: los sitios se turnan, así que al tuyo le toca igual que al de la empresa más grande de tu ciudad.
Antes de cobrarte un dólar ya van tres cosas por nuestra cuenta. Tu página se escribe sola en inglés. Tu código para imprimir viene dentro. Y montarla entera y verla como va a quedar no cuesta nada.
Cuánto es, cuándo se cobra y qué pasa si un mes paras →Para empezar
Cuatro cosas que necesitas tener
No pedimos seguro, ni licencia, ni antigüedad. Ni un solo papel.
Un teléfono donde te escriban
El mensaje te llega ahí mismo. Es lo único imprescindible.
El nombre de tu negocio y tu ciudad
Y hasta dónde te mueves a trabajar.
Qué tipo de limpieza haces
Limpieza de casas, oficinas, Airbnb, mudanzas… lo que sea.
Fotos de tus trabajos
Hasta 12, y si no tienes te decimos cómo hacerlas con el teléfono.
Las fotos de esa casa que dejaste impecable llevan meses en tu teléfono. Ahí no las ve nadie.
Tu página, también fuera de internet
Tu código. Pégalo donde quieras.
Tu página trae su propio código. Quien lo apunta con la cámara del teléfono cae en ella: tus fotos, tu precio, tu número. Sin escribir nada, sin buscarte en Google.
Elige dónde lo pondrías
Viene con tu página. No se cobra aparte.
Pruébalo ahora mismo: apunta la cámara de tu teléfono a este código.
Dibujo de ejemplo. El código es de verdad.
Este abre esta misma página. El tuyo abrirá la tuya.
Antes de empezar
Lo que pregunta todo el mundo antes de sentarse a llenarlo
¿Cuánto tiempo me lleva llenar todo esto?
Cuenta con media hora, una sola vez. Y hazlo sentado, con calma: llenarlo a ratos entre una casa y otra es como acabas poniendo un precio que no es el tuyo, o dejando en blanco justo lo que te iban a preguntar. No es un formulario para salir del paso — es tu negocio escrito donde la gente busca.
¿Tengo que saber inglés?
No. Tú escribes en español, o lo dictas hablando con el micrófono de tu teléfono. Tu página sale en inglés porque es como busca quien contrata, y de eso nos encargamos nosotros. No tienes que escribir ni una palabra en inglés en ningún momento.
¿Puede llenarla mi hija por mí?
Sí, y pasa mucho: un hijo, una sobrina, alguien que escribe más rápido. La cuenta es tuya y el correo es el tuyo; quien te ayuda se sienta contigo y va escribiendo. Lo único que conviene decidir tú son el precio y los pueblos a los que vas, porque nadie los sabe mejor que tú.
¿Para qué sirve contestar tantas cosas?
Google no te encuentra por tu nombre: te encuentra por lo que dice tu página. Cada cosa que rellenas —tu ciudad, tus zonas, lo que limpias, tus horas— es otra búsqueda distinta por la que puedes salir. Por eso el formulario es largo. No es papeleo: es cada una de las formas en que alguien puede dar contigo.
¿Qué pasa si dejo cosas en blanco?
Que esa pregunta se queda sin contestar, y ahí se acaba. Nadie te va a escribir para preguntarte lo que falta: cuánto cobras, si vas los sábados, si entras en casas con perro, si aceptas Zelle. Lo que no está escrito en tu página no existe para quien la está leyendo, y tú ni te enteras de lo que se quedó por el camino.
¿En cuánto tiempo voy a ver resultados?
No en dos o tres días, y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo. Google tarda en fiarse de una página nueva, y se fía antes de la que le da más información. Ahí está la diferencia entre quien se queda y quien se va a las dos semanas diciendo que no le funcionó nada. Lo que llenes hoy trabaja para ti todos los días. Y no lo tienes que adivinar: en tu panel, en «Mis resultados», ves cuánta gente abrió tu página y cuántas te escribieron.
¿Y mi Facebook? ¿Ya no me sirve?
Claro que sirve. No tires nada. Y ahora una que casi nadie te dice: la persona que paga por que le limpien la casa no anda buscando en Facebook. Agarra el teléfono y escribe en Google el nombre de su ciudad. Ahí es donde te pone tu página. Y no hay que elegir entre las dos — desde la tuya enlazas tu Facebook, tu Instagram y tu TikTok, así que lo que llevas años juntando se ve desde aquí.
Ya pagué una vez por algo así y no pasó nada. ¿Por qué esto sería distinto?
Es normal preguntarlo, y a mucha gente le pasó lo mismo. Así que mira lo que puedes comprobar tú antes de poner un dólar. Montas tu página entera —tus fotos, tu precio, tus horarios, tus pueblos— y la ves terminada, tal como va a quedar. Los $30 al mes empiezan el día que le das a publicar, ni un día antes. No hay contrato: te das de baja el mes que quieras, tú sola y sin hablar con nadie. Y lo que escribiste se queda guardado aunque pares: vuelves y está todo, hasta tu dirección web.